El azar no existe
Esta es una historia reconstruida a partir de notas de mi abuelo. Más parece un sueño que una historia real por su contenido –Freud diría que manifiesto, según la traducción clásica en español- y por su estilo taquigráfico. Siempre me resultó curiosa la riqueza de sensaciones de los sueños y lo pueril que resulta contarlos en la vigilia: si no le añades fantasía a la fantasía la narración de lo onírico parece un árbol deshojado, liviano y grisáceo. Ahí va la breve historia.

Hallábame en un librería y tomé un libro al azar, abrí por una página cualquiera y empecé a leer en el primer párrafo en el que mi vista se posó. El texto decía: “El tiempo es el instinto de la memoria”, y a continuación seguía: “Si volvieras a abrir otro libro al azar y encontraras la misma combinación de palabras anteriores –tiempo, instinto y memoria- te será dada la ¿virtud? de la inmortalidad”. Sigue leyendo…

Antonio Mora Plaza es licenciado en Ciencias Económicas por la U. Complutense. Tras 28 años trabajando en banca, actualmente se dedica a escribir artículos sobre economía y a la literatura. Recientemente ha publicado La biblioteca de mi abuelo Berto (Éride Ediciones).
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