El novelista de Castilla

La austeridad de su prosa se potenció con los envites de la censura franquista: “Había que decir lo más posible con el menor número de palabras posibles”.
Estaba orgulloso de la tierra en la que había nacido y de la lengua que había escuchado “de la boca desdentada de los viejos castellanos en las plazuelas de nuestros pueblos”. Su voz fue una de las primeras en alzarse para hablar públicamente del nocivo efecto que la agresora mano del hombre estaba ejerciendo sobre la naturaleza.
Que alguien negase el cambio climático le parecía “estúpido”.
La e minúscula
Escritor, periodista, académico de la Lengua, doctor honoris causa por varias universidades, Premio Nadal, Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Premio Cervantes, Premio Nacional de Literatura, Premio Nacional de Narrativa. Ocupaba el sillón de la e minúscula de la Real Academia Española desde 1973.
“Un hombre, un paisaje y una pasión”
Delibes describió, como nadie antes lo había hecho, el mundo rural castellano y supo ser crítico cuando tocaba serlo.
Su obra es el exponente de una prosa de factura impecable, austera, concisa, elegante y plácida. En sus novelas, libros de caza, crónicas de viajes, diarios, relatos y artículos están presentes la infancia, la soledad, la memoria de la guerra, la naturaleza, la muerte y, como no, el drama de su amada Castilla.
“Una novela es una historia encaminada a explorar las contradicciones que anidan en el corazón humano y, por tanto, requiere, al menos, un hombre, un paisaje y una pasión” dijo cuando le concedieron el Premio de las Letras Españolas en 1991.
Siempre del lado de los perdedores
“Si se ha puesto del lado de alguien ha sido siempre -lo mismo en la realidad que en la ficción- del lado de los perdedores, que es tanto como decir del lado de lo justo” (Norte de Castilla).
La desigualdad social y las secuelas de la Guerra Civil
En su obra está presente la desigualdad social: “Mi vida de escritor no sería como es si no se apoyase en un fondo moral inalterable. Ética y estética se han dado la mano en todos los aspectos de mi vida”.
Sobre su experiencia en la Guerra Civil dijo que “si fuera posible hacer un estudio médico de las personas que participamos en aquella terrible guerra, resultaría que los mutilados psíquicos somos bastantes más que los mutilados físicos que airean sus muñones”.
El abandono del campo castellano
Habló sin medias tintas del abandono al que estaban sometidos el campo castellano y sus gentes. En su etapa al frente del Norte de Castilla llevó a cabo varias campañas de denuncia del mundo rural castellano. El enfrentamiento con las autoridades franquistas y con la censura del régimen le condujo a que en el año 1963 le obligasen a dimitir.
El Hereje
Se despidió de la literatura, a lo grande, como no podía ser menos en un escritor de su valía. Su última novela, El Hereje, es un alegato a favor de la libertad de conciencia, una cuidada exposición de la lucha de un hombre honesto en defensa de la libertad de pensamiento y de su búsqueda de la verdad. “Creo que la tuve siempre dormida dentro de mí” dijo en una entrevista. Algunos críticos la consideran como una metáfora en la que estaría reflejado el sectarismo de la sociedad actual. Delibes la consideraba, junto con Viejas historias de Castilla la Vieja y Los santos inocentes, una de sus mejores novelas.








Pilar Rego es gallega, diplomada en Educación Social, bloguera, cercana al agnosticismo, defensora de la igualdad en todos los ámbitos de la vida y por ello inevitablemente feminista.
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