El gobierno no aprueba y la oposición no sube nota
Según el último barómetro de La Sexta, “los socialistas han perdido una décima en intención de voto que ha ido a parar directamente a la urna de quienes se decantarían a día de hoy por el PP”. Público resalta entre los resultados de su último Publiscopio que “el gobierno empeora su nota pero el PP no le alcanza”. Una encuesta realizada por La Razón destaca que hay un importante número de votos que en el momento actual no irían a parar al PSOE pero que aún a pesar de ello la valoración de Rajoy sigue siendo mala.
¿Qué pasaría si los tiempos fuesen de bonanza?
Hay que resaltar dos cuestiones, por una parte la pésima valoración de Rajoy y su troupe, incluso entre sus votantes, y por otra la factura que la crisis se cobra con un retroceso de cuatro décimas del gobierno; curiosamente, frente a este retroceso el avance del PP es sólo de dos décimas. Si con la que está cayendo no son capaces de alcanzar la puntuación a la baja del gobierno ¿qué habría pasado si los tiempos fuesen de bonanza? El tímido avance de una décima desde diciembre no parece suficiente para echar las campanas al vuelo a falta de un par de años para la elecciones.
Maquillaje e interpretación
La encuesta política es una técnica de investigación social que está constantemente en entredicho porque se pone en duda su fiabilidad. Dicen las malas lenguas que las encuestas son de quien las paga. Son los propios encuestados los primeros en desconfiar de ella. Sin embargo sus orientaciones suelen ser fidedignas a pesar de que existe la posibilidad de interpretar o maquillar los datos a gusto del consumidor.
Es una creencia generalizada que sólo se publican los resultados que se consideran convenientes, que la gente que las responde no siempre dice la verdad e incluso que las respuestas pueden ser inducidas.
Es obvio que una simple variación en la formulación del cuestionario de una encuesta puede hacer que las respuestas varíen de forma significativa y que en no pocas ocasiones los resultados de los sondeos preelectorales difieren ostensiblemente de la realidad final.
Tabla de gestión sectorial
Aún a pesar de las consideraciones anteriores hay que reconocer que las encuestas son un valioso método de investigación para recabar información y para conocer de primera mano la percepción que los votantes tienen de la labor del Gobierno y de la oposición; percepción que en el momento actual lleva a los encuestados a valorar de forma positiva el trabajo que el Ejecutivo llevó a cabo en materia social, lo que Público denomina como “tabla de gestión sectorial: servicios sociales, apoyo a la cultura, obras públicas, sanidad, enseñanza y atención a los problemas de las mujeres”.
Que esta valoración se mantenga depende en gran medida de las propuestas con que las que el ejecutivo sorprenda a los ciudadanos.
¿Qué pasaría si los tiempos fuesen de bonanza?
Hay que resaltar dos cuestiones, por una parte la pésima valoración de Rajoy y su troupe, incluso entre sus votantes, y por otra la factura que la crisis se cobra con un retroceso de cuatro décimas del gobierno; curiosamente, frente a este retroceso el avance del PP es sólo de dos décimas. Si con la que está cayendo no son capaces de alcanzar la puntuación a la baja del gobierno ¿qué habría pasado si los tiempos fuesen de bonanza? El tímido avance de una décima desde diciembre no parece suficiente para echar las campanas al vuelo a falta de un par de años para la elecciones.
Maquillaje e interpretación
La encuesta política es una técnica de investigación social que está constantemente en entredicho porque se pone en duda su fiabilidad. Dicen las malas lenguas que las encuestas son de quien las paga. Son los propios encuestados los primeros en desconfiar de ella. Sin embargo sus orientaciones suelen ser fidedignas a pesar de que existe la posibilidad de interpretar o maquillar los datos a gusto del consumidor.
Es una creencia generalizada que sólo se publican los resultados que se consideran convenientes, que la gente que las responde no siempre dice la verdad e incluso que las respuestas pueden ser inducidas.
Es obvio que una simple variación en la formulación del cuestionario de una encuesta puede hacer que las respuestas varíen de forma significativa y que en no pocas ocasiones los resultados de los sondeos preelectorales difieren ostensiblemente de la realidad final.
Tabla de gestión sectorial
Aún a pesar de las consideraciones anteriores hay que reconocer que las encuestas son un valioso método de investigación para recabar información y para conocer de primera mano la percepción que los votantes tienen de la labor del Gobierno y de la oposición; percepción que en el momento actual lleva a los encuestados a valorar de forma positiva el trabajo que el Ejecutivo llevó a cabo en materia social, lo que Público denomina como “tabla de gestión sectorial: servicios sociales, apoyo a la cultura, obras públicas, sanidad, enseñanza y atención a los problemas de las mujeres”.
Que esta valoración se mantenga depende en gran medida de las propuestas con que las que el ejecutivo sorprenda a los ciudadanos.
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Pilar Rego es gallega, diplomada en Educación Social, bloguera, cercana al agnosticismo, defensora de la igualdad en todos los ámbitos de la vida y por ello inevitablemente feminista.
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