Para disfunción, la suya
Pretenden impartir en sus centros un curso que afirma que la homosexualidad es una disfunción cuando para disfunción, la suya. Como calificar sino la “supuesta” falta de uso de uno de sus órganos causada por la renuncia a todo placer relativo a la sexualidad.
Cuanto más desinformados, mejor para sus intereses
Ya tenemos de nuevo a los representantes de la iglesia católica velando por la salud moral de los españoles. Como opción a los cursos de educación sexual ofertan cursos a favor de la castidad. Poco les importa a estos adalides de la moral y las buenas costumbres que una sexualidad responsable pase inevitablemente por la educación sexual. Los jóvenes necesitan información sobre todos los aspectos de su vida, entre ellos la sexualidad. Cambiar la conducta y los hábitos requiere de algo más que de la mera información, es preciso hacerles partícipes de programas que vayan más allá de los preceptos y del funcionamiento del sistema sexual. Sin embargo a la iglesia católica le sigue interesando potenciar la sexualidad del miedo y de la manipulación, pretenden negar a los jóvenes el conocimiento que necesitan para reducir embarazos, para protegerse de las enfermedades de transmisión sexual y para vivir la sexualidad de una forma placentera y plena. A cambio quieren ofrecerles todo tipo de creencias erróneas que sirvan a sus intereses. Ante lo que ellos califican de oferta de preservativos, métodos anticonceptivos, aborto y píldoras abortivas quieren implantar un manual que califican de información integral y que publicita la abstinencia como “el método estrella” a seguir por los jóvenes. Un manual cuyo contenido presenta la homosexualidad, la contracepción y el aborto como consecuencias de lo que ellos denominan la manipulación de la fertilidad y sexualidad humana.
De juzgado de guardia
Aseguran que desde el inicio de la campaña “Pónselo. Póntelo” se produjo un notable aumento del número de contagios de infecciones sexuales. Su propuesta para contrarrestar un programa de intervención sexual que ofrece información para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, de embarazos no deseados y de prácticas de riesgo, es decir a los niños la “verdad”. Postulan que los niños tienen que saber que sin abstinencia, sin capacidad de contención, pueden acabar siendo adictos. Tienen que saber también que la homosexualidad no es normal y que los homosexuales se dañan a sí mismos.
Sexualidad y procreación son términos indisolubles para unos individuos que ignoran el derecho al placer y a la transmisión de sentimientos; unos individuos que no son conscientes de que el sexo no es sucio, ni oscuro y que no quieren asumir que hay diferentes orientaciones sexuales.

Pilar Rego es gallega, diplomada en Educación Social, bloguera, cercana al agnosticismo, defensora de la igualdad en todos los ámbitos de la vida y por ello inevitablemente feminista.
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