NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA | OTRAS VOCES
Inicio > La resaca del G-20

La resaca del G-20

Los dirigentes de los principales países desarrollados y de las economías emergentes pusieron fin a un viaje para el que no hacían falta tantas alforjas. La reunión de Toronto puso fin a la lucha conjunta contra la crisis. Que cada cual se las arregle a su modo y manera es la lectura final de una reunión cuyo coste se cifró, según diversos medios de comunicación, en 960 millones de dólares; importe que incluye tanto las medidas de seguridad como los servicios que recibieron los dirigentes internacionales que acudieron a la fortaleza de Toronto en la que se celebró una cumbre que tuvo como telón de fondo una manifestación en la que unas 10.000 personas se reunieron para expresar su desacuerdo.

Días pasados László Andor, Comisario de Empleo y Asuntos Sociales de la UE, reconocía que “la pobreza es uno de los grandes problemas de Europa y la situación actual desde el punto de vista económico y financiero está agravando aún más las cosas”.

Coincidiendo con estas declaraciones tenemos que afrontar la resaca de la cuarta reunión del G-20 que nos deja el poso de un regusto amargo producto de la total y absoluta falta de acuerdo entre Europa y EEUU. Mientras los representantes norteamericanos abogan porque los créditos tiren del carro que permita mantener las tasas positivas del Producto Interior Bruto sus compañeros europeos, dirigidos por Alemania, optan por todo lo contrario y asumen la más que probable prolongación del tiempo de recuperación que con toda probabilidad aumentará el porcentaje de ciudadanos europeos que tienen dificultades para abonar sus facturas y/o para comprar alimentos, Un reciente estudio comunitario revela que uno de cada seis europeos no puede hacer frente a los gastos diarios.

Como resultado de esa disparidad de criterios nos encontramos con una única certeza, que cada país intente salir de la crisis como buenamente pueda ya que el único acuerdo tangible, producto de esta reunión, es la intención de reducir hasta la mitad el déficit de cada estado de aquí al año 2013.

Escuchamos hablar de un nuevo orden financiero mundial, de la prioridad de reducir el déficit público, de la apuesta por los estímulos, de la opción de reforzar los fondos de garantía bancaria, de la decisión de dejar en manos de los países la elección de su propio ritmo de reducción del déficit, de un nuevo retraso a las exigencias de más capital para la banca, etc, etc, etc, pero en ningún momento, en medio de este bla, bla, bla, se pudo percibir la sensación, menos aún el convencimiento, de que nos aproximamos a la salida del túnel al que nos arrastró esta maldita crisis global.


» COMPÁRTELO:
Menéame Fresqui Delicious Facebook Twitter MySpace Technorati Google Bookmarks Live Spaces
  1. CLARIN
    2.julio.2010 - 20:00 | #1

    Sin que mi pregunta deba interpretarse en clave de crítica, porque sólo deseo conocer la opinión OBJETIVA de una feminista sobre este asunto:
    ¿Caben en nuestra sociedad democrática dos tipos de mujeres: las libres y las esclavas?

  1. No hay trackbacks.