Economía y desempleo
Por primera vez en dos años se consiguió crear empleo aunque la tasa de desempleo creció cuatro centésimas hasta situarse en el 20,09%. Quizá por ello la lenta, muy lenta, recuperación de la economía está pasando desapercibida para la población en general y para el ingente número de parados en particular.
Que el antiguo INEM no funciona lo saben de primera mano todos los usuarios de este servicio, nadie conoce a nadie que haya encontrado empleo gracias a la gestión de una de estas oficinas, lo que resulta un tanto extraño es el presidente del Gobierno y el ministro de Trabajo hayan tardado tanto en reconocerlo…
Asegura Corbacho que la caída en julio del número de desempleados no se produjo por la influencia de la temporalidad veraniega en los trabajos relacionados con el sector turístico porque no estamos ante un descenso temporal sino transversal. Argumenta el ministro de Trabajo que el recorte en el número de parados además de la evidente relación con la estacionalidad está causado por un “descenso transversal” en actividades tan diversas como las que se producen en la educación, la sanidad y la industria. Coinciden estas declaraciones con la lectura del informe que publicó el INE (Instituto Nacional de Estadística) con los datos de la EPA (Encuesta de Poblaciòn Activa) del segundo trimestre de este año, lectura que deja el poso amargo de la multiplicación por tres de los hogares en los que nadie trabaja (en 1.308.300 hogares no tiene trabajo ninguno de sus miembros) un incremento del 24,5% desde que se inició la crisis.
Reconoce Zapatero que la tasa de paro es inasumible, “inasumiblemente alta” fueron sus palabras, y que los servicios públicos de colocación no cumplen, ni de lejos, las expectativas por lo que la reforma en profundidad de las políticas activas de empleo es inaplazable. El contrapunto a esta afirmación lo puso el ministro de Trabajo cuando planteó la posibilidad de que se retire la prestación a los parados que rechacen ofertas públicas de empleo y se nieguen a recibir la formación que les oferten los servicios públicos de empleo. Suaviza el ministro esta afirmación aclarando que esta situación sólo se produciría si el parado rechazase ofertas de trabajo y formación que pudieran suponer una garantía de mejores condiciones para su reincorporación al mercado laboral. Aboga también Corbacho por la reforma en profundidad del sistema público de empleo, una reforma que tendrá que ir estrechamente ligada a una formación que posibilite a los parados encontrar trabajo. Solo el tiempo dirá si estas expectativas se cumplen…
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Pilar Rego es gallega, diplomada en Educación Social, bloguera, cercana al agnosticismo, defensora de la igualdad en todos los ámbitos de la vida y por ello inevitablemente feminista.
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