Historia de un beso
La magia ya se había evaporado cuando sus mejillas se rozaron, el desamor la había difuminado.
No obstante algo flotaba en el ambiente…
Estas palabras que podrían pertenecer a los diálogos de cualquier culebrón venezolano que se precie son la simple descripción de un beso gélido y forzado y lo que flotaba en el ambiente no era precisamente emotividad…
Aquella mañana, María de la Esperanza Aguerrida Lideresa se puso unos zapatos de tacón para poder hacer declaraciones si así lo estimaba oportuno, se dejó su rubia melena al viento y se vistió de azul. Jesús Alberto de Todos los Santos optó por un traje gris con corbata a tono, fiel a su habitual sobriedad en el vestir. En la plaza les esperaba una masa ansiosa por presenciar el ansiado reencuentro.
Los hombros de ella se vislumbraban tensos, él miraba hacia la lejanía, ambos intentaban aparentar serenidad pero cuando sus mejillas se encontraron se produjo una corriente de aire gélido que provocó la inmediata dispersión de los asistentes, algunos incluso tuvieron que ser hospitalizados a causa de los efectos de aquel devastador beso de hielo.

Pilar Rego es gallega, diplomada en Educación Social, bloguera, cercana al agnosticismo, defensora de la igualdad en todos los ámbitos de la vida y por ello inevitablemente feminista.
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