La irreductible aldea de Camps
Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor.
Así, como en la irreductible aldea gala de Astérix se siente Francisco Camps en su comunidad valenciana. Él también resiste. Pero no al cerco de las legiones romanas sino al acoso del ‘malvado ZP’ y a la “política irresponsable” de los socialistas.
Pero como Camps es un político y los políticos tienden a la pedantería, lo ha expresado de forma mucho más fina. Ha citado a Churchill, que durante los “peores momentos” de la II Guerra Mundial dijo que Alemania “sabía que, o ganaba su pequeña isla, o perdería la guerra”, para desafiar a Zapatero y decirle que “sabe que, o gana esta comunidad, o perderá la guerra”.
En la aldea gala de Astérix, la resistencia de los aldeanos se debía a la fuerza sobrehumana que adquirían tras beber una poción mágica preparada por su druida Panorámix. En el caso de los miembros del PP valenciano, jefes y tropa, su resistencia a admitir que puede haber algo que no haya funcionado correctamente en sus finanzas sólo se explica si también beben. Otro tipo de pócima, naturalmente.
Y si no que le pregunten a Carlos Fabra qué es lo que toma cada vez que comparece en un pleno de la Diputación de Castellón. Él no se siente obligado a guardar las formas como la cohorte de pijos impecablemente trajeados con cargo a Orange Market que acompaña a Camps y de la que Ricardo Costa es el más (¿Le han escuchado? Parece Chabeli en chico). Fabra llama al pan pan y al vino vino y no se anda por la ramas. Por eso, después de que los portavoces socialista y del Bloc le preguntaran por los casos de corrupción made in Gürtel que amenazan con sepultar a su partido, ha ido directo al grano: “Que estos hablen de corrupción es para que se te caigan los huevos al suelo”. Ni Churchill, en los años más cruentos de la última Gran Guerra.
» COMPÁRTELO:


Comentarios recientes