Javier Sardá solía responder a los ataques a Crónicas Marcianas asegurando que la verdadera telebasura no la hacía él sino Buruaga en los informativos de Antena 3. Eran los tiempos del aznarato y de los hilillos de plastilina; de huelgas silenciadas y de periodistas perseguidos.
Recordamos aquellas palabras de Sardá, no exentas de cinismo, al ver estos días los informativos de Canal 9. La cadena pública valenciana cumple hoy sus dos primeras décadas en antena y lo puede hacer con el orgullo de haber creado con Tómbola todo un género televisivo de alienación social; de haber acumulado una deuda de 1.200 millones de euros; y de rivalizar con Telemadrid en manipulación informativa y sometimiento de los criterios periodísticos a los intereses de grupos de poder (ni siquiera partidistas: que pregunten en Valencia a los zaplanistas o en Madrid a los gallardonistas).
Sólo el sindicato USO, tan mimado por Libertad Digital e Intereconomía, sostiene en declaraciones a Público que “no hay manipulación”. Que juzgue el lector: en los treinta minutos que ha durado el informativo de las 12.30h emitido por 24/7 (la cadena de noticias de Canal 9) no se ha hecho referencia directa ni indirecta a la trama de corrupción que afecta al Partido Popular, en general, y a los gobiernos valenciano y madrileño, en particular. Ni una. ¿No ha aparecido Camps en la media hora? Por supuesto que sí. Pero sólo en las procesiones del Día de la Comunidad Valenciana, en una entrega de premios y en una rueda de prensa posterior (entre dos y tres minutos de declaraciones sin editar) para defender políticas de adelgazamiento del Estado y de liberalización del mercado de trabajo y más rebajas fiscales.
Quizá sea cierto que no se manipula la información: sencillamente no se da.
Canal 9, Gürtel, Manipulación, Telemadrid
Quien diga que Gürtel no nos está dejando enseñanzas edificantes se equivoca de parte a parte. De parte a parte de la cara dura de Francisco Camps, por supuesto. Porque si algo estamos aprendiendo del efecto que el escándalo de corrupción produce en sus principales protagonistas es que cuantos más golpes reciben, más habilidades desarrollan para exteriorizar que les importa un pito todo lo que se diga de ellos.
Camps es, sin duda, el mejor de todos. A fuerza de poner cara de felicidad, se le deben de haber entumecido los músculos cigomático y risorio y ya no hay quien le borre la expresión entre bobalicona, beatífica y acartonada con la que desafía a todo el que se atreva a mencionarle la trama de Correa. No sabemos si lo consigue por sus propios medios o mediando algún fármaco que le estén suministrando para ayudarle a pasar tan amargo trago. Pero como no se lo receten también a don Manuel (Fraga), es dudoso que sea cierto eso de que “está encantado con todo lo que está pasando”.
Cuesta imaginarse al irascible presidente fundador del PP feliz como una perdiz todas las mañanas, tras haber abierto el periódico (el que sea porque a estas alturas todos se hacen eco del curso de la investigación) y haberse encontrado con un nuevo informe, la transcripción de una nueva grabación o la copia de un nuevo auto que pone al descubierto las escabrosas relaciones entre los actuales dirigentes de SU partido y una banda de gángsters. A sus propias palabras me remito. Pero, oye, si Camps prefiere creérselo para que nada altere su estado de relajación… Eso sí, que no pretenda convencernos a los demás. Que ni somos tontos, ni nos medicamos, ni podemos permitirnos el lujo de estar tan relajados como él. Vean, para ilustrar lo que estamos diciendo, el vídeo que hemos encontrado y cómo reacciona una periodista que escucha a Camps cuando pide la dimisión de Zapatero. Como dice Júcaro en su escrito de presentación, la mejor crónica, la mejor columna de opinión está escrita en el rostro de esta mujer.
Corrupción, Francisco Camps, Gürtel, Manuel Fraga, PP
Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor.
Así, como en la irreductible aldea gala de Astérix se siente Francisco Camps en su comunidad valenciana. Él también resiste. Pero no al cerco de las legiones romanas sino al acoso del ‘malvado ZP’ y a la “política irresponsable” de los socialistas.
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Carlos Fabra, Churchill, Corrupción, Francisco Camps, Gürtel, Ricardo Costa, Zapatero
El ‘niño’ de Rajoy ha llenado páginas desde que al líder del PP, que no puede ser más soso ni queriendo, se le ocurrió aquello de “(Zapatero) ha subido el IVA de los chuches [sic]“, aprovechando que Fernandito, que así se llama la criatura, pasaba por allí, es decir, por el escenario del velódromo de Dos Hermanas.
El ‘niño’ le ha arrebatado el trono a la ‘niña’ que tanto juego nos dio durante la campaña electoral.
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Correa, Esperanza Aguirre, Gürtel, Impuestos, José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy, PP
La pregunta no la hacemos nosotros sino Minuto Digital, un diario de orígenes falangistas y vocación “nacional-liberal” (la denominación, tan sugerente, es suya). Hasta esas aguas hemos tenido que navegar para encontrar alguna referencia remotamente crítica al barrizal en el que chapotea la derecha valenciana. La blogosfera liberal y el resto de digitales conservadores, de perfil hasta nueva orden.
“Un informe policial como el que publican El País y El Mundo hoy es motivo más que suficiente para que dimita media Valencia. Para ser más preciso, media Valencia y alguna cabeza más en Madrid”, afirma Roger Senserrich, bloguero de Las Ideas. En la misma idea incide la diputada madrileña Reyes Montiel (IU): “Hay una trama madrileña que está por destapar. Aun con todas las trabas que está poniendo el Partido Popular a nuestro trabajo, saldrá a la luz”. Y advierte: “Si se creen que nos vamos a aburrir, van listos“.
Si alguien aún no sabe quiénes son los protagonistas de esta historia, Juan Carlos Romero nos los describe con gran precisión en su blog de Red Progresista: “Los gürtelindos son esos personajes del PP que se muestran encantados de haberse conocido y que, fingidamente perseguidos por el sectarismo de una Inquisición inexistente, se nos presentan como víctimas indefensas, dignas de toda lástima y compasión. Los hay que visten trajes impecables pagados por empresas amigas y quien se adorna con bolsos, igualmente regalados, de marcas con precios inaccesibles. Pertenecen a este elitista grupo, esa especie tan común de personas que encuentran un Jaguar en su garaje cualquier mañana y no cometen la vulgar grosería de preguntar cómo llegó hasta allí; también pertenece algún imputado reincorporado a los cuarteles generales de Génova -según Arenas es algo normal- para trabajar en despacho contiguo al del gran capo, y junto a otro gürtelindo de postín apellidado Bárcenas que, sin el letrero de tesorero, aún mantiene despacho en la sede del partido”.
Terminemos dando la vuelta a la pregunta que nos hacíamos al comienzo: ¿realmente no sabe Rajoy cómo se financia su partido?
Gürtel, Revista de prensa
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