NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA | OTRAS VOCES

Archivo

Anotaciones etiquetadas con ‘canciones’

Música y poesía en Libertad 8

12.Febrero.2010

El lunes pasado Enrique Gracia Trinidad, poeta al que quiero y admiro y que, para mi fortuna, casi me ha adoptado a mi llegada a Madrid, me invitó a acompañarle a la guitarra en el mítico café Libertad 8 en la presentación de un libro suyo, dentro del ciclo Hazversidades organizado por el también genial Manuel Alejandre. Aquí dejo un par de vídeos de lo que fue la noche, en espera de que lleguen los demás (y, entre ellos, un par de cancioncillas mías).

Razón de escribir

Peregrino a la fuerza

, ,

Mi Nacho Vegas particular

29.Diciembre.2009

Este poema ha aparecido publicado en Hipotecas familiares, el número 2 de la revista literaria Catálogos de Valverde 32, editada por Raúl Díaz Rosales y Ramón Díaz Guerrero con la colaboración del Instituto Municipal del Libro. Raúl, con el que comparto oficio (poético y filológico) y cervezas ocasionales, me pidió que hiciera una versión propia de un texto a mi elección. Pensé en Nacho Vegas, cuya música nos apasiona a los dos, y acabé escribiendo esta respuesta a Mi Marilyn particular, una de mis favoritas. Por aquí lo dejo, para quien pudiera interesar; no sé qué distribución está teniendo la revista, pero si alguien tiene especial interés que avise y preguntaré dónde y cómo se puede conseguir.

…en una de esas tardes que parece como si lloviera a propósito

me encerré en mi mesa y vi una espiral de puertas

y en cada una de ellas grandes letras rezaban así: “esto no es una salida”

reconocí al instante aquel sucio e inmenso corredor donde otras (demasiadas) veces las inevitables

[ madrugadas acabaron en otro anochecer

y oí la misma voz que en las ventanas me susurra “salta”

cuando ordene usted puedo desaparecer y antes de darme cuenta ya estaba para ti haciendo mi

[ papel me tiré pantalla abajo pero en esta ocasión sólo había familias de cucarachas   en el patio de butacas recorrí los corredores aullando necesito escuchar tu ladrido   hoy necesito que alguien me amarre unos dientes en la nuca que alguien me humille    dónde estás dame nombre para que pueda existir sácame de aquí

yo no quise caer a este lugar sólo quería recordar el ruido del cinematógrafo y las paredes

[ desconchadas ahora que la fachada del cine es una máscara de andamios y además

es mi forma de cantar

yo jamás imaginé que existir fuera a causarme adicción cómo iba a adivinar que podía hacerme

[ daño alguien que era real

era yo quien se iría al final de la película no puedes darme la vida a golpes y luego dejarme así

aunque no sea rubia aunque no hable inglés y sea más que estúpida aunque no sea de verdad

y ahora busco a cualquiera que pueda parecerse a ti para pedirle que me viole y preguntarle,

en fin, ¿serías tú  mi Nacho Vegas

particular?

,

Manual de guerrilla urbana (I)

11.Octubre.2009
A la deriva

"A la deriva", Daniel Santo

Aquella noche, tiramos los televisores por la ventana y bajamos a la calle. Con todas las malas noticias del último año encendimos una hoguera tan grande y roja como el corazón de la ciudad. Después disparamos alegremente contra el cielo gris, contra las altas banderas y contra el miedo; subimos a la espalda de los hombres de piedra y les pintamos bigotes con un trozo de carbón. Entre carcajadas les bajamos los pantalones a los dioses, levantamos las faldas de las vírgenes y emborrachamos a los angelotes hasta que empezaron a tocar un jazz enloquecido con sus trompetas.

Entonces rompimos a bailar y dimos más y más vueltas, hasta que el beat de nuestros pies borró todas las fronteras. Y en el centro de la espiral de caos feliz, un niño sembraba el vástago de un árbol y una voz le susurraba al oído: “crear es resistir”. Yo me había quedado clavado al asfalto al ver unos ojos que había olvidado, como un ciervo deslumbrado por los faros que van a atropellarle. En mi cabeza volvieron a sonar las canciones de aquel bar; no sé si es apropiado bailar en medio de las ruinas, pero quizá el mejor momento para un vals sea después del bombardeo.

Cuando el futuro decepciona, el hombre siempre vuelve al pasado. Últimamente escribo para contar las cenizas, para nombrar los escombros, como un robinson haciendo inventario de los restos del naufragio. Escribo para volver a la época en la que sólo me preocupaba escribir, pero estoy demasiado viejo para creer las mentiras de los niños y soy demasiado joven para empezar a creer las de los viejos. Me he sentado un rato lejos de la batalla, sin saber dónde poner las manos, si en un fusil cargado de futuro, en otro café o en tu muslo izquierdo; con el recuerdo de una tarde de lluvia, de tu pelo enredado.

, , , , ,