Declaración de (malas) intenciones
Como nota curiosa sobre este poema: cuando lo escribí (en la Fundación A. Gala) causó cierta polémica entre Nabor (un amigo y compañero) y yo, porque él afirmaba que el ligamento cruzado externo no existe. Según comprobé yo después, sí que existe, pero la verdad es que aún no lo tengo claro del todo.
Declaración de (malas) intenciones
Amo el ligamento cruzado externo de tus rodillas,
porque te permite caminar de vuelta a casa
y mantenerte erguida para que te abrace desde atrás.
Adoro el buen hacer de tus mandíbulas
por razones que ya te explicaré en privado.
Reverencio la flexibilidad de tus tendones
(y sobre eso hay muy poco que explicar).
Idolatro los músculos que mueven tu pecho
porque puedes llenarlo de aire para gemir.
Y es que, amor, la lírica le está muy bien a los poetas
pero yo soy más bien de follar.

Antonio Santo (Málaga, 1985) es escritor y músico. Se licenció en Filología Hispánica por la
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